domingo, 25 de julio de 2010

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(anoche se abordó en el Senado argentino la temática del matrimonio entre personas del mismo sexo y la temática de la adopción de niños por parte de esas parejas)



EL PROBLEMA NO ES

(5 estaciones rápidas, tras el debate en Senadores)

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"El problema vital es el alma,
el problema es de resurrección,
el problema, señor,
será, siempre, sembrar amor"
(Silvio Rodríguez)





Practico el psicoanálisis desde hace 20 años. Son más las cosas que ignoro sobre los vericuetos del deseo que las pocas que puedo balbucear. Estas líneas son un entramado de disparadores (cada planteo requeriría de precisiones y desarrollos que exceden mi objetivo aquí). La trama, inconclusa y en 5 estaciones, aguarda del lector que guste hacer su propia apuesta.


(de la fotógrafa Loretta Lux)


1- Papá y mamá

Hay papás y mamás de la biología. Los cientos de casos de chicos en hogares de menores, judicializados, etc., son un ejemplo, sólo uno, de que el problema de un papá y una mamá para un niño feliz, no se resuelve en el piso biológico.



2- F(x)... "¡Vos no sos mi padre pa' pegarme!"

F(x), ¡cuántos recuerdos de infancia!, es el modo en que en matemáticas se escribe "función".
Ya fuera de la biología (aunque ella recibe sus efectos) hay funciones que se constituyen en la cultura: la función paterna y la función materna.

Dejemos para otra ocasión el asunto de si acaso su ejercicio podría enseñarse (ay con la pedagogía en estos asuntos...). Concentrémonos en que ambas son un modo de funcionar en la relación con otro. Y que ambas interactúan, como en una suerte de pinzas.

La función materna (insisto: esto no es más que un disparador, con su inevitable trazo grueso) es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice lo siguiente: "vos, sos LO MÁS".
Rápidamente aclaro: en general la frase está presente pero "invisible", latiendo en diversas acciones, físicas o verbales, dirigidas al otro.

La función paterna es ese modo de funcionamiento con el otro en el que se le dice "vos me importás muchísimo, pero SOS UNO MÁS; vamos: ¡a volar al mundo y a sus reglas-para- todos!". También lo mismo: frase muda que vertebra diversas acciones dirigidas al otro.

Esas funciones se repiten una y otra vez, inalterables. Lo que varía es la frecuencia, las circunstancias y tantas otras cosas entre las que fundamentalmente está la variable del agente. O sea: quién ejerce la función materna y la paterna.

Función materna y función paterna no se reparten necesariamente entre papá biológico y mamá biológica.
Pero tampoco necesariamente entre hombre y mujer.
Ni siquiera se reparten entre "vos que te ocupás de una función y yo que me ocupo de la otra".

La "x", el agente que la ejecuta cada vez, puede variar. Más aún: muchas veces es la misma persona la que pasa de la una a la otra en instantes. Lo que está claro es que esas funciones no se ejercen sin deseo. No hay modo de ejcutarlas por un asunto meramente de voluntad.




3- Hay amores que matan

"Sos LO MÁS" bien puede ser "sos LO MÁS bello que me pasó en la vida", como también "sos LO MÁS pelotudo que hay". No idealicemos la función. No podría detenerme ahora en otro cliché, pero vale nombrarlo: "ay, pobre chico, las huellas que le quedarán si le toca en suerte el "sos lo más pelotudo que hay"". No es tan lineal la cosa.

Lo que sí necesitamos precisar es que "ser deseado" no es positivo ni negativo per sé, sólo significa que no le soy indiferente al otro (aún en el caso de la función paterna y su "sos uno más"). Habrá quien suspire al leer esto y piense "¡cómo hubiera querido que Fulano me hubiera deseado". Y también quien esté pensando "¡cómo hubiera querido pasar desapercibido a los ojos de Mengano!".

El deseo y el amor en sí mismos no nos dicen nada sobre los efectos que pueden producir en una relación (otra vez: no idealicemos estos términos per sé). Lo que sí nos dicen es que sin ellos no hay "función en actividad".



4- Amar es dar lo que no se tiene

¿Cómo podría darse algo que no se tiene?. "Dar lo que no se tiene" dije, y no: "dar hasta lo que no tengo". Esta última frase es la que dice alguien que siente que gobierna lo que da, que puede decidir sobre eso.

El amor no se decide. Más: no se gobierna. Los "resortes" que hacen que amemos y dejemos de amar no son gobernables. Claro que hay modos que ayudan a robustecerlo o a secarlo, pero su origen, la chispa que lo enciende, no es más que un "no sé qué " que nos toca (y que luego de que nos ha tocado, explicamos como podemos). Ese "no sé qué" no es sin sentirnos amados por el otro. Pero como ese amor del otro tampoco es gobernable por él, sucede o no sucede, todo lo que podemos decir es de dónde no se puede esperar amor: de donde el milagro no sucede. Y eso sólo se sabe vez por vez e in situ. Quien haya amado y sufrido por amor, sabe de qué hablo.



5- El país de las últimas cosas

El deseo por un hombre o por una mujer tampoco se digita ni se promueve. El padre puede pararse ante el niño a "modelar" y toser-bien-bien-como-macho y el niño hacer de eso un "cómo me gustaría acceder a una mujer a la que toserle así". O bien: "cómo me gustaría tener un hombre que me tosa así a la hora del deseo". O bien: "oia... papá se está haciendo el payaso", para volver a sus asuntos de niño que mucho tiempo no le dejan para ocuparse de esos estofados en los que a veces nos agitamos los papás y las mamás, biológicos o no.

El esquema "le-pongo-un-hombre-adelante-y-el-niño-pasa-a-desear-como-ese-hombre" es tan pregnante como simplista. En el fondo, permítanme una vez más el trazo grueso, se sostiene sobre la misma idea de "le-pongo-un-pato-adelante-y-sale-haciendo-cuac". Otra vez: el deseo tiene resortes de los que sólo se puede decir algo una vez que ya está instalado, sucediendo. No hay manual que lo anticipe.

En el planteo de la procreación, que tanto se ha escuchado blandir en estos días respecto de la continuación de la especie y la función del matrimonio, hay un fantasma sucediendo: "si facilitamos la adopción de niños por parejas del mismo sexo esos hijos saldrán con deseo por personas de su propio sexo... luego: el final de la especie". La idea se sostiene en esta otra: "si mis padres desearon así, yo desearé así"... Pero, ¿han oído alguna vez de hijos que desean "llevándole la contra" a los padres?.

Queda claro que en la pregunta digo "de hijos que" y no "todos los hijos hacen lo mismo". Tampoco digo allí que el deseo se confunda con un copiar a los padres (ya fuere en su versión "continuista" u "opositora"). El asunto del deseo es mucho más sutil y complejo, Pero creo que alcanza con la pregunta que contrapuse para saber que a la hora del deseo los vientos soplan en direcciones impredecibles. Y de eso viven todas las historias de amor y de desamor.




Tres sugerencias y un hermano.


Las sugerencias de tres películas:

- "Con las mejores intenciones" de Bille Auguste (verán allí como el camino del infierno está tachonado de buenas intenciones)

- "¿Qué hora es?" de Ettore Scola (verán allí como no hay relación entre lo que un padre da y lo que hijo toma, si gustan paren la oreja al "Islandia" que aparece en la escena del bar de pescadores)

- "Luces de la ciudad" de Chaplin (en particular por su magnífico final, que me parece está hecho de la materia misma del amor: hay un instante donde cada espectador tocado por el punto final significará las cosas de un modo o acaso muy de otro; confío en que al verla les resonará algo de aquello de que "amar es dar lo que no se tiene")


El punto conclusivo es con un hermano no biológico:





Lic Guillermo Cabado





sábado, 24 de julio de 2010


Video de un fragmento de mi presentación
en las jornadas de "Canto Rodado"

de la Fundación Lacantonal





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video


(como el desarrollo con el kit del juego continuaba
pero el video ahí termina
si acaso alguien no se durmió y le interesa el recorrido completo
me escribe a cpn_centro@yahoo.com.ar
y le mando el archivo con todo el planteo)



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PEQUEÑO JUEGO PLASTICO PARA VER
"AMELIE" de Jean Pierre Jeunet



"Y las causas lo fueron cercando
cotidianas, invisibles.
Y el azar se le iba enredando
poderoso, invencible"
("Causas y azares", Silvio Rodríguez)

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"Amelie" (título original: "El fabuloso destino de Amelie Poulain") del director Jean-Pierre Jeunet ...

Me permito proponer este pequeño rejunte de 6 retazos.
Acaso configure una especie de invitación lúdico-plástica



* 1 *


(de Pierre-Auguste Renoir, "Déjeuner des canotiers" o "El almuerzo de los remeros", traducido en el subtitulado de la película "Amelie" como "Almuerzo en el bote")


*2*

Renoir padeció de reumatismo, lo cual afectó sus huesos.

En su tiempo de formación se dedicaba a ir al museo del Louvre a reproducir las obras de los grandes maestros. Esa pasión por la cita se mantendrá a lo largo de toda su obra.

Pierre-Auguste Renoir fue el padre del cineasta francés Jean Renoir

El cuadro en cuestión fue pintado con técnica impresionista



* 3 *


Amelie va a visitar a su vecino, un viejo pintor...


* 4 *

Voz en off: Para consolar a Amelie su madre le da una instamatic usada
(fragmento de los comienzos de la película)


"En el impresionismo la composición es un retazo de una realidad cambiante (...) Por eso el tema preferido es el paisaje con elementos carentes de forma y en constante cambio: nubes, agua, niebla, lluvia (...) fijando a través de ellos impresiones instantáneas de la naturaleza, el clima, la hora del día. La pintura impresionista es de ejecución muy rápida, porque trata de aprehender el momento exacto y nunca repetido en el tiempo y en la luz"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)



(chocan los autos mientras la niña Amelie fotografía)

Vecino: Pequeña, ¡mira lo que hiciste"

Voz en off: el vecino le hace creer que su cámara crea accidentes

En la toma siguiente Amelie ha quedado petrificada,
a partir de allí en la película no tendremos más noticias de
la Amelie dada al instante inacabado.

(sí reaparecerá en la peli una instamatic,
pero sonora.
Las manos que la poseen
abordarán el instante desde otra posición:
para cristalizarlo
y comprender la ley de las mujeres)


* 5 *

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Pintor:
Creo que llegó el momento de que esa muchacha tome algún riesgo

Amelie (ya bastante crecida): Es posible que lo haga. Está tramando una estratagema


(escena del pintor y Amelie hablando sobre ese personaje de mirada inaprehensible del cuadro de Renoir)


"La pintura impresionista no se prepara con bocetos ni estudios de cálculo. El fin impresionista es comunicar una sensación personal sin hacer del cuadro una escena estática. Quizás el mayor encanto del impresionismo es lo impreciso, lo inacabado, perpetuando para la eternidad lo que sucede en el momento o lo que el recuerdo revive con melancolía"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)


(Amelie, en su tarea favorita desde que se ha vuelto adulta: hacer que se reúna lo que aún no se ha juntado)



* 6 *

(para ver la película en un televisor que no sea blanco y negro)

"Las características del impresionismo tienen por base la luz, fuente de todas las emociones. Los destellos de la luz hacen que los contornos aparezcan imprecisos. Nada limita la figura ni el cuadro. Usa poco la perspectiva. (...) Mucho color pero no ruidoso. Se destierra el negro y los colores opacos oscuros. El modelado de las figuras se logra no degradando los tonos sino yuxtaponiendo complementarios"

(extraído de "Historia de la pintura", autores varios, de Plaza y Janés, 1974)
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Acerca de los colores complementarios
(es decir los pares opuestos, por ej: verde y rojo)

(nótese que el negro, que el impresionismo destierra, también está en el centro, como la mirada de la que habla el pintor en la escena de "Amelie")


(fuente de este gráfico: http://www.xtec.es/~aromero8/acuarelas/complementarios.htm)





Bon appetite


Lic. Guillermo Cabado





IGLÚ

Una ficción científica sobre un bello espectáculo

(a partir de "Amor a mano", de Andrea Servera)



(falta aquí la imagen con su trama de estrellas
de la tarjeta-programa del espectáculo...
¡no pude ubicarla en la Web y subirla!)



Guardé la tarjeta azul en el bolsillo de mi morral y ahora, quince días después, la estoy cobijando en el hueco de mi mano al modo en que uno acuna las estampitas de cielo. Hace dos horas que camino sin destino, por necesidad no más de sentir el cuerpo. Sentir que si este amor se me está yendo, al menos algo puedo hacerle a mi alma para que no se vaya también (¿porque dónde está el alma sino en este cuerpo que me tiembla debajo de todas las estrellas de Parque Centenario?).

En el parque, ahora me estoy dando cuenta del punto al que me ha llevado la memoria de mis pies, se levanta un raro edificio que tiene el mismo cuenco de mi mano pero invertido, como un iglú donde las lágrimas pueden guardarse de su propia aguacero. Me acerco a él y a pesar de la noche y lo oscuro, aletean voces en su interior. Alguien que canta como la mujer de "Amor a mano", o alguien que baila como esos dos seres que se besaban con amor esquimal. He escuchado por allí que el espectáculo de Servera es naif.

Quince días después de verlo, de ser ése el caso, digo que he aprendido que lo naif es un asunto de moléculas y química: la única droga que tengo a mano en esta noche donde las estrellas me están bordando las tripas. Pego el cuerpo a la pared del edificio. Me atraganto con la última gota débil de la canción que llega. Me vuelvo esquimal, levanto la cabeza, veo los dibujos del cielo. He escuchado por allí que esto a lo que estoy adherido es un observatorio. Un observatorio es eso que han construido los hombres que prefieren buscar en la trama de estrellas, el mapa agudo del cuerpo.

Esta noche confirmo lo que ya sabía: no hay modo de escapar al amor porque en el cuerpo se agita. Este cielo, tan a mano, es testigo.



Guillermo Cabado

PD: ¡Cuánto me ha gustado tu obra, Andrea!



a
a
IGLÚ
(bonus track)

Una ficción científica sobre un bello espectáculo

(a partir de "Amor a mano", de Andrea Servera
ahora en diálogo con Fabiana Barreda)



Suelo escribir movido por imágenes y rincones escondidos
(escondidos del modo más atractivo en que se pueden esconder las cosas
que nos tocan en el arte y en el psicoanálisis:
bien a la vista;
tanto que invisibles se vuelven
).


Cuando colgué el relato "IGLÚ" sobre la obra de Andrea lamenté no solo no encontrar la imagen de la tarjeta programa del espectáculo,
sino tampoco un video de Bjork que alguna vez había hallado en la WEB
cuando trabajaba con una puesta teatral.

Pasan los días y me topo con esta imagen de una artista que suele dialogar con Servera
(con esos diálogos resonantes que disparan esquirlas).

Me impactó porque es como si estuviera tocando la cuerda inasible que me empujaba los dedos cuando lo escribí.

La artista es Fabiana Barreda, y esta imagen pertenece a su video instalación "Arquitectura cósmica-Constelación-Amor"



¡Gracias Fabiana por el préstamo!.

La web de Fabiana: http://www.fabianabarreda.com/

Guillermo Cabado



viernes, 23 de julio de 2010

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Menú sin bailarina.
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Codornices con pétalos azules.

Piedritas de plaza en salsa de vidrio de tu ventana.

Canapés dulces con fina masa de hojas ya amarillas.

Tequila de morder los dientes.

E irse
de una vez.






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(sí, sé que la estética es hiper-Holly-good,
que aquella peli de Paul Leduc era muy otra cosa...
¡pero a mí muerde las entrañas igual!!!!)

Caetano y Lila Downs en procesión.

Frida, virgen pagana,
camina codo a codo con tus hermanos de credo,
a golpes de tequila y ron.


a

lunes, 19 de julio de 2010




ESTE TEXTO NO ES MÍO PERO HABLA DE ALGO MÍO

La 0.3


Todo cambia, y la semilla del cambio cambia también. Viernes dos de julio de 2010, Serrano y Honduras, Bar El Taller, un gol de unos africanos en la pantalla gigante contra Uruguay, me llevan a comentarle a Gustavo algo acerca de la modernidad observada en el bar… Con cierta congoja me comenta “No va a durar mucho, en dos meses nos vamos, Eugenio Ramirez vendió.” Los jugadores en la pantalla de alta definición se ennegrecen, se enturbian, se esfuman. El paso del tiempo me juega una mala pasada; lo que fue ya no será, el ícono que se erigió en la esquina de Serrano y Honduras, plaza Cortázar (entonces plaza Serrano) ya no estará. Me quedo sin casa, la que ya no era mi casa pero era como la casa de nuestros padres, a donde siempre podemos volver, el lugar donde la seguridad estaba en la quietud.
Allí, en el Bar El Taller, por 25 años todo fue igual, colorido. Jorge Hampton y Emilio Rivoira diseñaron y construyeron ese bar que fue como la punta de un iceberg. Allí surgió todo. El gris Palermo de Borges ya no estaba más, se iniciaba la era del reciclaje, la recuperación de la historia desde el lugar de la conciencia.
El espíritu se va, por que el Bar El Taller es el epicentro de la cultura palermitana. Pasen y vean en dos meses lo que será; y yo, que comencé mi vida como fotógrafo, me encontraré sin imágenes y recurriré a las palabras, que son la sombra de aquellas imágenes, los momentos que no fueron documentados, porque en El Taller el tiempo era eterno, se había erigido como la columna de Trajano contando la épica historia de Palermo. Todos pasaron por sus mesas de pino clavadas a lo bruto, desparejas, desencoladas, cálidas; la cerveza y el maní sin cáscara, sin maquillaje, eso era el bar, un espacio de adentro para afuera, donde la estructura inicial se mantuvo siempre. Una pared naranja, una tarima desvencijada donde cientos de músicos comenzaron su historia, la foto de Sara Facio de Cortázar con el cigarrillo siempre encendido. Eugenio se cansó, quiere pintar, vió la oportunidad y la agarró del cuello. Y ese cuello es también mi cuello: una garganta que quiere gritar y no puede; allí comenzó la mejor historia de mi vida, allí íbamos a tomar cerveza con naranja con María Luz, debajo de la glicina en verano. Trascurrieron eternas charlas sobre las penas y las alegrías humanas. Allí nació de la amistad mas profunda, el amor más profundo, pero mi historia, estoy seguro, no es solo mi historia… es la de miles que amaron, odiaron y reflexionaron en sus mesas sin tiempo. La mutación es grave, ineludible. Todos los negocios y los bares que existen en Palermo no habrían visto la luz sin el lucero que fue el Bar El Taller, sin esa primer estrella a la que seguir, hoy el original se va… Quedará la copia, y la copia de la copia.
La esencia del Palermo que conocemos se va, los palermitanos que son la cruza del psicobolche y el posmoderno se quedan sin padre. Quedará una madre sola también cansada, por que los posmodernos también se van; y quedará la cáscara, el pellejo.
Se instalaron las marcas y la confección de autor quedó confinada a unos abigarrados percheros; la bohemia también se fue y el gran shopping a cielo abierto abre sus puertas a los turistas, confundidos, engañados.
Tal vez sea solo un rumor y los compradores mantengan viva la llama votiva, pero no lo creo, Argentina perdió 4 a 0 contra Alemania, no se si será por goleada pero las cartas están echadas y no habrá tiempo suplementario.
Ahora queda la posta para reinventar otro Palermo en otro lugar de Buenos Aires, porque la vida es cambio y solo en ese mutar esta el crecimiento. Deberíamos agradecer a Eugenio la potencia de sus convicciones, y tomar la posta. Y rehacernos gracias a los que en su momento embanderaron los colores de lo posible.


www.bastadedemoler.org

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jueves, 8 de julio de 2010


ENTRE EL DR HOUSE
Y EL DR LACAN

Un encuentro
MÉXICO - ARGENTINA



¿Qué es lo que hace que el intercambio entre dos personas pueda considerarse un psicoanálisis?

¿Que hablan del Edipo, se remontan al pasado y se interpretan sueños?...

¿Que la charla dura 50 minutos, que hay un diván, que...?...

No será por ese camino por dónde podremos encontrar la respuesta.

Hay un pasaje de "Función y campo de la palabra y del lenguaje..." donde Lacan, en el tiempo en que comenzaba su enseñanza, nos da una pista clave para empezar a responder la pregunta.

Para no "repetir como loros" las palabras de Lacan, las pondremos a jugar con un capítulo del dr House.

Ésta es mi propuesta:

1) ver el resúmen del capítulo que aquí les presento
2) pensarlo a partir de la consigna que hallarán al final del mismo
3) tener un encuentro personalizado, vía Skype, con auricular y micrófono mediante, para desarrollar la propuesta.

Para inscribirse y acordar el día y el horario de nuestro encuentro, enviar correo a cpn_centro@yahoo.com.ar.

Los dejo con el capítulo de House, dividido en dos partes:

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"UN DÍA, UNA HABITACIÓN"
(serie "Dr House")

filmada por Juan José Campanella


1ra parte



El dr House es un brillante diagnosticador de casos médicos complejos. Por ciertos episodios sucedidos su jefa, la dra Cuddy, le ha impuesto algo que él detesta: atender consultorios externos. Nada nuevo qué descubrir allí, sólo la rutina de lo ya conocido.

Así llega a consulta Eve, una muchacha que quiere saber si puede haber sido contagiada de alguna enfermedad de transmisión sexual. Rápidamente, aunque ella no lo haya dicho, House deduce que ha sido violada. Diagnosticada una enfermedad venérea leve, indica tratamiento y ante la insistencia de la muchacha en hablar con él, la deriva a la psiquiatra. Pero Eve no es alguien a quien se pueda sacar de encima tan fácilmente...




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Eve se ve afectada por tamaña derivación. Al ser atendida por la psiquiatra no sólo no responde a una sola de las preguntas de la especialista sino que en un descuido de ésta ingiere una cantidad importante de barbitúricos. Queda internada en el hospital. La insistencia de la muchacha en ser atendida por House hace que la dra Cuddy lo conmine a hablar con ella...



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Ya sea por la persistencia de Eve, o por las opiniones de sus colegas, o por vaya a saber qué cosa del llamado que le llega en la palabra de la paciente, lo cierto es que House vuelve a ese cuarto...


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Ahora, con nueva estrategia, vuelve a esa habitación, de la que acaso no haya salido desde el mismísimo momento en que Eve le dirigiera la palabra por primera vez...



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ENTRE EL DR HOUSE
Y EL DR LACAN

(2da parte)




Una vez más, House en ese espacio que acaso sea algo distinto que una habitación tridimensional...


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Alineación al centro

Siguen, sin duda, en la habitación...


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Y éste es el desenlace de la historia (en el medio verán unas pocas imágenes de otra médica, con un paciente que acaba de fallecer, forman parte de una historia más pequeña, que actúa en contrapunto con la de House e Eve en este capítulo, y de la que no hemos necesitado ocuparnos):



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Consignas para abordar el capítulo




1) Luego de ver el material, leer este pasaje de "Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis", de Lacan, y ver en qué te resuena el capítulo, por supuesto siempre con la consigna de "pensar en borrador" y priorizando las ocurrencias que te aparezcan aunque te resulten contradictorias o que no quedan "redondas":
"Ya se dé por agente de curación, de formación, o de sondeo, el psicoanálisis no tiene sino un medium: la palabra del paciente. La evidencia del hecho no excusa que se le desatienda
Ahora bien, toda palabra llama a una respuesta. Mostraremos que no hay palabra sin respuesta, incluso si no encuentra más que el silencio, con tal de que tenga un oyente, y que éste es el meollo de su función en el análisis.
Pero si el psicoanalista ignora que así sucede en la función de la palabra, no experimentará sino más fuertemente su llamado, y si es el vacío el que primeramente se hace oír, es en sí mismo donde lo experimentará y será más allá de la palabra donde buscará una realidad que colme ese vacío"
(página 237 de "Escritos I",
en el apartado "Palabra vacía y palabra plena
en la realización psicoanalítica del sujeto")



2) Algunas preguntas que te propongo como disparador para ver el capítulo:

a) Llegado a lo irremediable de tener que atenderla, ¿cuál es la teoría que tiene House respecto del escuchar problemas de un paciente?

b)
¿Qué otras teorías le proponen a House?

c) En ciertos momentos del diálogo entre ambos la paciente le hace preguntas a él ("¿le molesta lo que le digo, lo estoy violando?", "éste es el tipo de conversaciones que usted disfruta, ¿verdad?")...
¿Qué lógica guardan en esas intervenciones de Eve respecto de lo que está sucediendo en el diálogo?

d) ¿Qué pensás de la razón que la paciente le da al final de la historia respecto de por qué lo eligió a él?


Hasta nuestro encuentro, entonces

Guillermo Cabado