miércoles, 12 de octubre de 2011


LA CULPA DE LOS HIJOS:

UN VIDEO QUE SE LAS TRAE


(a partir de una invitación recibida

del programa de radio "EL PUNTO DE FUGA"

sobre la cuestión de LA VEJEZ Y LA FAMILIA...)


* Hallé en el muro de Facebook del programa esta escena:



* Pensé entonces en este relato que cierta vez escuché, con origen, aparentemente, en el Talmud (no lo he verificado). Creo que funciona como un suplemento al video. Lejos de dar una solución moral a la cuestión, que en cada sujeto tiene sus propios tonos y colores, en el entre-dos definido por video y relato, resuena una pregunta que atraviesa tantos psicoanálisis:

"¿alguna vez se saldan las cuentas del alma?":



Un padre pájaro tiene que cruzar a sus tres pichones de una a otra orilla del río.

Toma con su pico al primero de ellos; cuando lo está cruzando, sobrevolando el furioso cauce de agua, le pregunta al pichón: "hijo, ¿el día de mañana harías esto por mí?". El pichón responde que sí. El padre entonces deja caer a su hijo al río.

Retorna a buscar al segundo de los pichones. El mismo circuito y la misma pregunta a mitad del camino: "hijo, ¿el día de mañana harías lo mismo por mí?". El pichón responde que sí y el padre, otra vez, deja caer a su cría al agua.

Va entonces en busca del último de los pichones. Se dan las mismas circunstancias: a mitad de camino le hace idéntica pregunta que a los otros dos: "¿harías lo mismo por mí el día de mañana?". Pero el pichón le responde: "papá, por vos no; pero por mis hijos sí". Entonces el padre termina de cruzarlo y lo deja, sano y salvo, en la otra vera del río.



Lic Guillermo Cabado


EL PUNTO DE FUGA" se transmite los sábados a las 16hs

por FM 90.0:

http://www.antena91.com.ar


domingo, 2 de octubre de 2011


Presentación en el 39no CONGRESO DE MEDICINA RESPIRATORIA

Conferencia sobre aportes del psicoanálisis al neumonólogo en cesación


A veces la relación médico-paciente
comienza a girar en redondo,
es cuando algo se invierte de un modo imperceptible...


"¿QUÉ HACER A LA HORA DEL 'dejate curar'?"

(disertante: Lic Guillermo Cabado)



Martes 11 de octubre, 10 hs en el hotel Hilton


(si el subtitulado no se visualiza completo,
dar clic en la parte superior de la pantalla donde dice "Las horas")




(escena de "Las horas"; Nicole Kidman interpretando a Virginia Woolf)


Página oficial del Congreso (clic aquí)



jueves, 8 de septiembre de 2011




Apuntes de viaje
a través del
seminario IX de Lacan


"LA IDENTIFICACIÓN"


- 5 -


ALREDEDOR DE LA PRIMER CLASE (15/11/61) (1)




I - d,
LA PELÍCULA "CISNE NEGRO" Y LA IDENTIFICACIÓN:
NATALIE PORTMAN SE LAS VE OSCURAS







"¡Nina, no podés salir de noche!, ¡estás por estrenar el "Lago de los cisnes"! "

(la madre controla todas las acciones de su hija Nina, esa
"autoexigente" bailarina que ha sido elegida para el papel principal de la obra de Tchaikovsky.
Pel
ícula: "Cisne negro")


"Hay que elegir. No debe pensarse que el superyó es el lobo feroz y después meditar para ver si este superyó severo no habría nacido por la identificación con no sé qué persona. No es así como hay que plantear las cuestiones.
Es como las personas que les dicen que si fulano es religioso, es porque su abuelo lo era. Para mí eso no basta. Aún si se tiene un abuelo religioso, quizás uno pueda darse cuenta de que es una boludez, ¿no?.
Haría falta pese a todo distinguir la dirección propia de la identificación. Haría falta saber si la identificación en el análisis es el objetivo o el obstáculo"

(J. Lacan, siete años después del seminario IX,
en la clase 5/2/69 de su seminario XVI, pag 154 ed. Paidós)





Después de sus menciones al seminario sobre la transferencia, Lacan se mete explícitamente con la identificación pero aclara que no va a comenzar por "el sesgo en el que se suele pensar cuando se habla de ella: 'el otro a quien uno se identifica'".

No dice por qué no: ¿es por afán de originalidad o porque de internarnos por esa vía nos terminaríamos extraviando en la cuestión?. La segunda opción es más prometedora; por caso, ¿a dónde nos conduciría puntuar la serie de espejos humanos con los que se relaciona la primera bailarina, Nina Sayers (Natalie Portman), en "Cisne negro"?:


Nina se identifica con su mamá, ex bailarina; entonces "se pone superyoica"...




Se identifica con la ex primera bailarina de su ballet (Winona Ryder); entonces sueña con ocupar su puesto...




Se identifica con su compañera/competidora por el papel del cisne negro; entonces abandona su disciplina rigurosa en una negra noche de sexo, droga y rock and roll...




Se identifica con el papel que finalmente le confían; entonces repite la historia del cisne...




La misma pregunta dirigida a "Cisne negro" cabe para cuando escuchamos el relato de un paciente: ¿a dónde nos lleva
hacernos una película que identifique sus conductas con tal o cual persona citada en su relato?...

Después de decir por dónde no ha de entrarle al asunto, agrega Lacan: "más bien voy a poner el acento sobre lo que, en la identificación, se postula inmediatamente como
hacer idéntico...". Mi subrayado ubica el punto donde él hace foco respecto de la operación de identificación: en un hacer. Un hacer que está "fundado en la noción de lo mismo, e incluso: de lo mismo a lo mismo...".

No es casual que tras cartón él proponga abordar la temática "en el nivel de una experiencia de palabra". No lo explicita, pero cabe recordar que esa experiencia de palabra no consiste en describir hechos de la vida (al modo en que alguien puede contar una película que vio hace unos días). Consiste en ocuparse de lo que se hace con lo que se dice.



"Ese vacío que ya no sé si es mío o de alguien"

Después de ubicar una suerte de espejo oculto en la etimología del término francés "meme" ("mismo") (2), Lacan retorna al latín metipsissimum del que ya se había ocupado en el seminario VII cuando dijera:
"lo más yo mismo de mí mismo, lo que está en el núcleo de mí mismo y más allá de mí (...) Ese interior, ese vacío que ya no sé si es mío o de alguien, es lo que sirve en francés para designar la noción de lo mismo..." (los subrayados siguen siendo agregados míos) (3).

Es un planteo que, enfrentados a lo que "Cisne negro" nos da a ver y oir de Nina,
podríamos articular de esta forma, sirviéndonos de una ecuación que Lacan deslizara un momento antes en una referencia a Russell y Wittgenstein (4):

"muy bien, Nina se identifica con la madre (es decir: a es como b)... Pero antes de establecer esa relación conviene preguntarnos:
¿estamos seguros de qué decimos cuando decimos
"a", cuando decimos "Nina"?... En otros términos, y antes de poner a ese a en relación con b:
¿a es
a?, ¿a... es lo mismo que a?.




¿Cuál sino esa pregunta es la que nos empezamos a hacer como espectadores, puestos en el punto de vista de Nina, cuando comienzan a suceder "cosas extrañas" en la película?: ¿Nina tiene sexo con su compañera o es una alucinación de ella?. ¿Nina asesina o es una alucinación?. ¿Y ese cuerpo que empieza a no responder al "orden anatómico", qué es?.


(trastornos en el espejo de Nina)


La pregunta, persistente y muda, que parece resonar en el personaje interpretado por Natalie Portman es: "¿quién soy Yo?".

Una pregunta que si el discurso de la película hace resonar no es más que para domesticarla a través de una tesis de fondo que se patentiza en el desenlace del relato: "el mundo tiene un orden y en él Nina es psicótica... ¡sólo alguien que es psicótico podría poner en duda que
a es a!" (5).

Precisamente en la clase que nos ocupa, tras sus comentarios sobre el "moi meme" ("yo mismo") Lacan apunta la vinculación que hay
en ciertas lenguas entre la "mismidad" y el ser (por caso: el self en el inglés). La mesa entonces está servida para que introduzca a uno de sus interlocutores en este seminario IX: "el hecho de que sea en francés, quiero decir: en Descartes, que haya podido pensarse el ser como inherente al sujeto". Con "sujeto" la cuestión del pensamiento queda planteada. Y con ella la necesidad de revisar qué conviene entender por pensamiento en psicoanálisis




Ha aparecido en el seminario de Lacan el "pienso, entonces soy" de Descartes. Por allí intentaremos seguir la próxima, aún dialogando con "Cisne negro", en particular con cierta intervención de Thomas, el director del ballet, sobre Nina. En esa intervención acaso podamos hacer resonar este juego de palabras que Lacan produjera años después, durante su seminario XVI:


"Si hubiera un campo concebible donde funcionara la unión sexual, donde la cosa pareciera andar (en el animal)... sólo se trataría del signo. 'Hazme cisne', como decía Leda a uno de ellos" ("Fais-moi cygne": literalmente "hazme cisne" es también por homofonía "hazme signo") (6)



Hasta el nro 6 de esta serie, entonces


Lic Guillermo Cabado


(todos los post de esta serie se pueden ver bajo el ítem "SEMINARIO IX de Lacan" que se encuentra en el índice de este blog, a la derecha)



(1) Estos apuntes y apostillas van precipitándose al calor de la revisita, varios años después de haber ingresado a él con la guía de Mirta Balma, que desde el 2010 realizo de este seminario IX en el marco de un grupo de trabajo en el que nos hemos convocado con mis colegas Claudia Martínez, Ilde Dadoli, Gloria Alrá y Silvana Spinozzi. Entre clínica, arte y producciones de nuestra cultura actual, estos apuntes no son sin los intercambios con mis colegas.
Por otra parte: todos los fragmentos de las clases de los seminarios de Lacan, excepto expresa indicación en contrario, han sido extraídos de los sendos establecimientos de texto, traducción y notas producidas por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA

(2) Un recorrido etimológico desde el "idem" latino, pasando por el sufijo "em" y desembocando en la duplicación del mismo en el "meme" francés ("mismo"). Este tipo de análisis se irán sucediendo en el seminario IX.

(3)
Clase del 30/3/60, pág 239 de ed. Paidós. En este punto de la clase que estamos puntuando Lacan ha puesto popa hacia una cuestión que no sólo ya había trabajado en el seminario VII sobre el moi-méme (yo mismo) y que entonces enlazara con el problema del mandamiento "ama a tu prójimo como a tí mismo", sino también abordado en las palabras con que cerrara su seminario VIII : ""Amarás a tu prójimo como a tí mismo" (...) es un ideal filosófico. Esto quiere decir, a propósito de cualquiera: plantear la perfecta destructividad del deseo. A propósito de cualquiera, ustedes (psicoanalistas) pueden hacer la experiencia de saber hasta dónde se atreverán a llegar interogando a un ser - con el riesgo, para ustedes mismos de desaparecer" (clase del 28/6/61, en la versión de Ricardo Rodríguez Ponte)

(4) Cito: "pero no es menos cierto que si Russell puede dar en sus Principios Matemáticos un valor a la ecuación, a la puesta en igualdad de "A=A", tal otro, Wittgenstein, se opondrá a ello".

(5) A la hora de abordar el problema de la significación de lo que nos rodea, muy diferente es la posición de otros discursos cinematográficos. Por citar sólo un ejemplo de un año antes de la película de Aranofsky que aquí nos ha servido de soporte: Alain Resnais y su "Les herbes folles".

(6) Clase del 5/3/69, pag. 196 de ed. Paidós. Las referencias al seminario XVI, "De un Otro al otro", nos indican que en el mismo Lacan revisita ciertos tópicos que abordara en el seminario IX por el que estamos viajando.


miércoles, 7 de septiembre de 2011




miércoles, 10 de agosto de 2011





"¿QUIÉN APRENDIÓ EN PSICOANÁLISIS A TRATAR BIEN A SU MUJER?"


(breve canto a lo incurable)




"Es verdad en lo que atañe a este saber analítico, que no es un saber respecto de lo que parece, respecto de eso por lo que se lo tomaría si (con el pretexto de que enunció la relación original, radical, de la función del saber en relación con la sexualidad) nos precipitáramos demasido rápido a deducir de ello que es un saber sobre lo sexual. No es en absoluto así. El psicoanálisis no es un saber sobre lo sexual. ¿Quién aprendió en el psicoanálisis a tratar bien a su mujer? (...) Nos gusta creer que al final del análisis se aclaran las vías que le impedían al hombre al que se dirige esta mujer hacer bien las cosas"

(Jacques Lacan, su seminario 16, "De un Otro al otro", reunión del 5/3/69)


(el destaque de la palabra "bien" es una intrusión de mi parte; quien se adentre en la clase verá el equívoco que se encierra en ella:

lejos de las garantías,

y de la necesidad de hacer coincidir lo que se desea con los ideales.

Cerca de lo incurable.

Lo incurable que resulta de que siempre es inexplicable que, lo que sea, responda al deseo...)



"Pero entonces, ¿de qué desean ustedes curar al sujeto?. No hay duda de que esto es absolutamente inherente a nuestra experiencia, a nuestra vía, a nuestra inspiración - curarlo de las ilusiones que lo retienen en la vía de su deseo (...) Y después de todo, esas ilusiones, aún cuando no entrañasen en sí mismas nada respetable, es todavía necesario que el sujeto quiera abandonarlas. ¿El límite de la resistencia es aquí meramente individual?"

(Jacques Lacan, su seminario 7, "La ética del psicoanálisis", reunión del 11/5/60)



(la foto es detalle de una obra de Motohiko Odani)


jueves, 4 de agosto de 2011




En el marco de la RED PSICOLÓGICA DE BUENOS AIRES

lanzamos un ciclo para instituciones educativas



(cuadro en el afiche: "Las vacaciones de Hegel" de René Magritte)


"MI PROBLEMA NO ENTRA EN UN VASO DE AGUA"

(no importa el tamaño del tema; sí el de tu preocupación)


Ciclo de charlas para para padres, alumnos, docentes y directivos de escuelas, coordinado por el responsable del área de Instituciones Educativas de la Red Psicológica de Buenos Aires, Lic Guillermo Cabado.


INFORMES:




sábado, 16 de julio de 2011


Apuntes de viaje

a través del
seminario IX de Lacan

"LA IDENTIFICACIÓN"

- 4 -


UNA BREVE INTERRUPCIÓN AL CALOR DE ESTOS DÍAS




EL ARDOR de LA DIFERENCIA
(el tano Pasman: B={a, b, c, d, e,
ø})



"La cuestión está tan bien planteada en la lógica matemática,
¡que ojalá nos concerniera más de cerca
ya que en ella los problemas se resuelven! (...)
Pero nosotros tenemos otra cosa que hacer que la lógica matemática,
porque nuestra relación con el Otro es una relación más ardiente,
una relación de demanda"

(Lacan, durante su seminario XVI, 27/11/68)




Éste es un pequeño cortocircuito para seguir con la serie sobre el seminario IX. Construiré una pequeña escena aprovechando el viento de cola de estos días mediáticos donde la frase "la tolerancia ante el otro" ha azotado las horas.

Colguémonos de la energía que ha hecho del tano Pasman un eficaz personaje construido por los medios en apenas días.

Como imagino que la mayoría ya tuvo oportunidad de conocerlo por la tele o por las redes sociales, les comparto un video que distorsiona el original, en el que se enojaba por el presente de River, su equipo de fútbol (1) ...

(por si alguno piensa que el señor se pone así porque no está acostumbrado a que River ande de malas, le digo que yo soy de Racing y los golpes del pasado no me ahorran las puteadas ante cada nueva desilusión... ¡disculpen este apunte sociológico!)...







Del personaje a la estructura que nos sirve para el consultorio


No me propongo ningún "psicoanálisis aplicado" (que es un modo de hacer cualquier cosa, menos psicoanálisis). Propongo aplicar el fenómeno, que por algo nos toca a tantos, al asunto de la identificación y los problemas en el marco de un tratamiento.

A veces cuando alguien se pone a hablar de lo que el otro es (y por tanto, en el otro extremo del hilo, sobre lo que él es...) puede sucederle el ardor, la furia, la cara enrrojecida, y/o cualquier otro pathos (2), cualquier otro sentir en el cuerpo...

Si de algo se va a ocupar Lacan durante el seminario IX es de la identificación de la que menos se habla, ésa que se pierde de vista cada vez que digo "Yo". ¿Quién duda de que "Yo" quiere decir Yo?. Ese dato se da por obvio y rápidamente se pasa a una ocupación más sencilla: cómo Yo veo al otro, cómo lo cuestiono, o cómo lo tolero, o cómo lo amo, o no, como a mí mismo...

Para poner a jugar esto, y como no es bueno que Pasman esté solo, inventemos otro personaje: un tal Juan, que fuera hincha de Boca.

Imaginemos que alguien le preguntara: "pero, ¿qué es ser hincha de Boca?". Y entonces Juan, luego de un instante de sorpresa, se pusiera a responder. Al fin y al cabo, cada tanto uno se ve necesitado de definir qué es, lo que se suele llamarse "hablar sobre sí mismo"...

Entonces Juan comienza: "ser de Boca es... es la azul y oro...


(3)


...y es la Bombonera...




... y es Riquelme...




En fin, no está haciendo otra cosa que lo que en la teoría de los conjuntos se llama definir un conjunto por extensión: B={a, b, c...}

Y Juan sigue enumerando elementos que definen ese "yo soy de Boca". Pero, cómo diría Serrat, cuanto más va pa'allá, más lejos queda:

Él habla y habla y sin embargo no logra terminar de atrapar lo que quiere decir. Al menos, no lo logra de un modo satisfactorio. Pero además, eso le repercute en el cuerpo, de un modo imperceptible quizás: siente inquietud, incomodidad, fastidio...

Hasta que de repente, la larga lista se cierra con certeza y con el mismo ardor de Pasman: "¡ser de Boca es no ser gallinaaaaa!!!!!" (más un rosario de puteadas, que por cierto no son patrimonio de Pasman).


¿Y qué es ese ardor que acompaña la enunciación del "no ser gallina", sino un ardor causado por eso que me permito llamar lo Otro?.

Pero lo Otro no es, como podría creerse, ese otro, llamado "gallina".

Lo Otro no debe confundirse con lo que Lacan llama el Otro. Lo Otro es lo más prójimo que tenemos (4).

Lo Otro es eso que en la teoría de los conjuntos se escribe ø, conjunto vacío y que en este pequeño apólogo sobre Juan está taponado por el otro, por "gallina". Ese ø que siempre vemos aparecer cuando se define un conjunto por extensión. Y que, curiosamente, le permite un cierre a la definición del conjunto...


B={a, b, c, d, e, ø}


Lo Otro en el "propio" terreno, en el "propio" cuerpo.

Ese vacío que en ciertas ocasiones amenaza al que intenta identificar qué es y "hacer uno consigo mismo" (cosa que no parece sencilla...). Ese vacío que nos recuerda que la más radical diferencia no está en el otro sino en el "mí mismo". Y cuyas consecuencias no pueden ubicarse en el psicoanálisis más que caso por caso.


Por ello esta serie, este lento camino con forma de cuaderno de bitácora que me propongo sobre "La identificación". Apenas un modo posible de ocuparse de un resorte clave a la hora de pensar lo que sucede en el consultorio, y del que referencias como el "el humo" en el "caso Dora" de Freud (5), son apenas, la punta del iceberg.

Hasta la próxima, en que retome la ruta del seminario IX.


Lic Guillermo Cabado



(todos los post de esta serie se pueden ver bajo el ítem "SEMINARIO IX de Lacan" que se encuentra en el índice de este blog, a la derecha)




(1) Aclaración para los amigos del exterior: se trata de un señor, Pasman, que fue filmado por su hijo mientras veía un partido en el que River, su equipo de fútbol comenzó a descender de categoría. Lo que se ve aquí es una edición donde lo que aparece en le televisor, en vez de ser el partido, son algunas pasajes de la TV local. Para lo que sigue: el rival de toda la vida de River es Boca. A los de River suelen llamarlos, despectivamente, "gallinas". De todos modos la hinchada riverplatense se las ingenió con el correr de los años para transformar el significado del término hasta volverlo un apodo simpático para ellos mismos.

(2) Necesitamos diferenciar este "pathos" de lo "patológico". Ubicarlo en su relación a la retórica aristotélica, albergar su acepción de un sufrimiento no mórbido, de un soportar, dejarse llevar por. En ese sentido de la pasión. Podemos citar entonces un pasaje de un seminario en el que Lacan retomaría algunas cuestiones desplegadas en el seminario IX, el seminario XVI, "De un Otro al otro": "Cualquier pathos del significante, entiendo, debido al significante, no produce por sí mismo un sujeto. Este pathos define siplemente en cada caso lo que se llama un hecho (...) Más de una cosa en el mundo es pasible del efecto del significante. Todo lo que hay en el mundo sólo se vuelve propiamente un hecho si se articula con el significante. Nunca, jamás surge un sujeto sino porque el hecho es dicho. Tenemos que trabajar entre estas dos fronteras" (el subrayado es mío; clase del 4 de diciembre del 68', pag 60 y 61 de la versión establecida por Miller, editada por Paidós). Una observación que explica por qué en psicoanálisis no se trata de analizar hechos... sino el hecho de decir.

(3) Foto de una muestra actual de Alfredo Arias en la fundación Proa, del barrio de la Boca: http://proa.org/esp/exhibition-patria-petrona.php

(4) "¿Ese prójimo es lo que llamé el Otro, que me sirve para hacer funcionar la presencia de la articulación significante del inconciente?. Ciertamente no. El prójimo es la inminencia intolerable del goce. El Otro no es más que el terraplén limpio de él" (seminario XVI, clase del 12/3/69, pag 207 de la edición de Paidós).

(5) "Análisis fragmentario de una histeria". Caso escrito por Freud a principios del siglo XX y publicado en 1905. Las identificaciones de la paciente, que Freud fue ubicando a lo largo de esos pocos meses de tratamiento, trajeron mucha tela para cortar a la hora de pensar la dirección de un tratamiento.

Nota: este ardor del que aquí hablo, acaso no guarde una mera relación de homonimia con el de la zarza ardiente referida en el "1" de esta serie (http://rumorosa.blogspot.com/2011/04/bitacora-de-paseo-traves-del-seminario.html).