martes, 4 de junio de 2013


UN GUSTO.

HABER TENIDO UNA PEQUEÑA PARTICIPACIÓN EN

"iluSORIAS"

homenaje a "Los sorias"
de ALBERTO LAISECA

EDITADO POR

EDITORIAL MUERDE MUERTOS


ESTE SÁBADO 8 de JUNIO a las 17hs 
LA PRESENTACIÓN EN LA BIBLIOTECA NACIONAL

CLIC AQUÍ:


viernes, 10 de mayo de 2013


Nada falta en lo real, pero si experimentás la privación...


¡IMPRESIONANTE!
(no sé cuánto va a durar en la WEB)

LAS OBRAS COMPLETAS DEL Tata FREUD 
EN LA VERSIÓN DE JAMES STRACHEY

SCANNEADAS 
(lo cual implica que no hay dudas de que lo que estás leyendo es lo que encontrás también en la versión impresa)

CLIC:


(SE PUEDE BAJAR CADA ARCHIVO A TU PC, 
PERO SI LO CONSULTÁS ON LINE:
cuando ingreses a alguno de los tomos podés utilizar el buscador de tu navegador y escribir la palabra o frase que te permita ir directo a lo que estés intentando localizar)





viernes, 8 de marzo de 2013


ALMODOVAR EN "LACAN CON CINE"

UNA DE MADRES

O de por qué LA DEMANDA 
no es UN PEDIDO A SECAS



La madre vive con una de sus hijas, Rosi.
La otra hija, Leo, las va a visitar.
Y sucede el laberinto una vez...


Y aún otra vez...









"LACAN CON CINE"
Coordina
Lic Guillermo Cabado

lunes, 4 de marzo de 2013



LA REPETICIÓN
una escena de película (*)

“En los mismos ríos nos bañamos
 y no nos bañamos en los mismos;
y parecidamente somos
y no somos”
(Heráclito)

Termina el día.
Auggie está cerrando su tienda.
Justo entonces llega Paul a comprar cigarros.
El tendero vuelve a levantar la persiana
sólo por ese cliente con el que no ha cruzado más que algunas palabras a lo largo de estos años.

Es poco lo que Auggie sabe de él:
apenas que es un escritor de cierto nombre
y que es un tipo que no volvió a encontrar inspiración desde la muerte de su joven esposa.


Paul le paga y Auggie busca el cambio.

Entonces sucede el inicio de ese bello pasamanos que resulta ser

toda la historia de "Cigarros"...
,


Guillermo Cabado


(*) Se trata de "Cigarros" ("Smoke"), filmada por Wayne Wang con guión de Paul Auster. En la tarea de subtitular la escena me encontré con la decisión de traducir la cita que de un modo aproximado hace Auggie de las palabras de Shakespeare en la escena.

La cita original, en "Macbeth":

"Mañana y mañana y mañana. Se desliza con esta cadencia de nada, día tras día"

(acaso en mi traducción esté atenuando en algo el tono de Macbeth, pero me parece que conecta con el modo en que suena en la boca de Auggie:

"Tomorrow and tomorrow and tomorrow. Creeps in this petty pace from day to day"

"Macbeth", Acto V, escena 5, William Shakespeare).

PD para el lector con espíritu de juego: 
¿es ésta una cita oculta en la escena que imaginó Paul Auster?:


miércoles, 6 de febrero de 2013


Antes de que veamos en marzo a Anthony Hopkins interpretando a Hitchcock...


"PSICOSIS" (1960)
con
"TERCIOPELO AZUL" (1986)

EL OJO DEL FISGÓN


(de un juego de semejanzas
a
la transferencia en la psicosis
y en la neurosis)


El sábado pasado
lejos de estrenar la ya inevitable "Hitchcock" 
(donde Anthony Hopkins encarnará al maestro inglés en la historia que narra las peripecias de la filmación de "Psicosis" en 1960)
  en el MALBA se pudo volver a ver "Terciopelo azul" de David Lynch. 

Me parece una buena oportunidad para 
servirnos de un hilo que atraviesa y vincula 
a "Terciopelo azul" y "Psicosis" 
el ojo del fisgón (1).


(Jeffrey espiando a la enigmática Dorothy en el film de Lynch)

No caben dudas de que en ambas películas el drama se potencia a partir de sendas escenas de fisgoneo
el de Norman Bates en el motel 
y el de Jeffrey Beaumont encerrado en el armario del departamento de Dorothy. 

En los dos relatos se verifica una inmediata respuesta: 
el ataque a punta de cuchillo de una mujer con batón y peluca.

(Dorothy y su cuchillo le apuntan a Jeffrey )

 Ese ataque en ambas películas se dirige al fisgón...

Supongo aquí la objeción del lector: 
en "Psicosis" el cuchillo no se dirige al mirón de Norman Bates 
sino a Marion, en la famosa escena de la ducha (interpretada por la estrella de la época, Janet Leigh). 

Pero es que en el clásico de Hitchcock el fisgón está desdoblado (2)

Y acaso éste sea uno de los puntos de interés de la historia del rodaje de "Psicosis" (historia que motivó la película que en marzo se estrenará en Buenos Aires con Anthony Hopkins en el papel de Hitchcock): 

el fisgón allí atacado está fuera de campo...

(otra mujer con batón, peluca y facón)

Hubo una serie de acciones que Hitchcock instrumentó durante el rodaje y en el acuerdo de distribución de su película con las salas, que denuncian la voluntad del "maestro del suspenso" de dirigir no sólo a los actores sino también al espectador (3).

Esa misma disposición del director se puede leer en la escena de la ducha: puso al espectador de inicios de los 60' a fisgonear al calor de la inminencia de una revelación... "¡está por verse el primer desnudo en Hollywood!, ¡ya viene!, ¡ya sucede!, ¡¿hasta dónde nos dejará ver de la desnudez de Janet Leigh?!...". 


(video no disponible en la versión por mail)

(si observan lo que sucede en esta escena a partir del minuto 1.23, notarán que hay una mancha que comienza a interferir al ojo. Es muy verosímil imaginar al director en la sala de montaje diciéndose: "el apetito del fisgón lo mantendrá inmerso en su cosa... hasta que ya sea tarde para salirse de la escena"). 

Se ha escrito mucho sobre el jansenismo de Hitchcock, la punición moral del deseo, su diálogo con el psicoanálisis kleiniano y sus madres superyoicas, etc, etc.. 
Pero es otro el asunto que aquí me importa: 
que el ataque al fisgón extienda el fuera de campo hasta incluir a la platea, problematiza el campo diegético.

Porque ya no se trata de lo que me cuenta Hitchcock (la historia de esa joven espiada por Norman y atacada por una "madre posesiva" que la ha tomado por puta)...
sino que se trata de lo que Hitchcock hace con lo que me cuenta. 

 Y éste es un punto que nos recuerda el problema del psicoanálisis:
¿analizamos los hechos sucedidos en la vida del paciente?,
¿o analizamos el hecho de lo que hace con lo que dice mientras me cuenta su vida?. 

(sólo en el primer caso la transferencia es pensada como repetición y queda reducida a ser una pista de lo que le pasó o le pasa al paciente afuera del consultorio)

Por cierto, el análisis del hecho del decir que se instala entre el analizante y el analista no puede ser el mismo que el que se juega en esta elucubración que estamos haciendo sobre el hecho del decir de Hitchcock. 

Porque en el caso de la película el director es amo de sus dichos. Está en posición de decidir qué decirme para provocar tal o cual cosa en mí, espectador.


(foto premeditada por Hitchcock durante la filmación y difundida para disponer al público a suponer una actriz interpretando a la madre del cuchillito...)

Muy otro es el hacer que leemos en lo que se dice en un análisis. Un hacer vinculado con el agieren freudiano (4), no gobernado por ese alguien que nos habla y que hablando pretende representarse. Ya no se tratará de un alguien sino de sujeto.

Aún así, hay en este cambio de registro (de lo que me cuenta a lo que hace con lo que me cuenta) un interés central para el modo de escuchar las historias por parte de un psicoanalista (5)


(Norman Bates espiando a la rubia Marion a través de un agujero en la pared)

Pero algo más pone en serie a ambas películas. Es que los dos personajes fisgones reciben una demanda posterior: lastimar a la mujer espiada.

En un segundo envío pasaremos entre el "hit me" ("golpeame") que Dorothy le dirige a Jeffrey en "Terciopelo azul" y esos golpes de cuerda que se entrelazan, en una continuidad digna de un nudo de trébol, con las imágenes de cuchilladas y con los cortes sucesivos escritos por el montaje de Hitchcock y que configuraron un hit que hoy en día hasta se escucha en los teléfonos celulares.

A través de ese pasaje llevaré agua para mi molino: hablar de la transferencia en la psicosis y la neurosis.

(afiche en el que se le advertía al público que no se le permitiría el ingreso a sala una vez iniciada la proyección: "se exige que usted vea Psicosis desde el mismísimo comienzo")


Para lo cual tendremos que ir a un campo que ya no es el del cine, aunque sigamos sirviéndonos de sus escenas. Porque, como decía el año pasado en ocasión del estreno de "Un método peligroso"(6)la transferencia no puede ser filmada. Y eso por las mismas razones que psicoanalizar no es traducir signos patognomónicos ni hacer clínica de la mirada.




(tu bi contiñud)

(permítanme esta transcripción 
después de haber hablado de traducción
Su serie presentifica por ausencia el tercer elemento, 
clave en la lectura que sucede en un psicoanálisis:
la transliteración.
Hacia ella nos dirigiremos)


Lic Guillermo Cabado 





(1) Siempre con el interés puesto en servirnos de fragmentos de la película de turno como disparadores para pensar alguna de las problemáticas del consultorio psicoanalítico (y lejos del "psicoanálisis aplicado" a la explicación de películas)

(2) Así como en el film de David Lynch el fisgoneo tiene una doble vuelta (en la primera Jeffrey espiará a Dorothy, en la segunda a una suerte de remake de la escena primaria freudiana: el brutal Frank y su posible fetiche de terciopelo azul que, cual cordón umbilical, lo une a la enigmática Dorothy... Digo "posible" porque gracias a Freud sabemos que el estatuto de fetiche no se define a nivel del fenómeno sino a nivel del estatuto significante que podamos localizar como constituyéndolo (donde el "glance" inglés no traduce al "glanz" alemán sino que lo translitera).   

(3) En el DVD con el que se distribuye "Psicosis" podrán encontrar un documental con una serie de reportajes al guionista, a la hija de Hitchcock y a Janet Leigh entre otros donde aparecen una serie de historias al respecto.

(4) "El agieren es lo que del campo del hacer (die Tat) se encuentra determinado por el fracaso de la rememoración", decía Jean Allouch en su valiosísimo "Letra por Letra". Esto es: un hacer que no se ubica sin el fracaso de la rememoración, lo cual nos da un puente para vincularlo con el aspecto que Freud pensó como obstáculo y motor en "La dinámica de la transferencia". El problema de aquel texto está en ese final donde dice el "hacer actual y manifiesto los impulsos eróticos ocultos y olvidados": la transferencia atada a la repetición por la hipoteca de la representación.

(5) Algo de eso es lo que Lacan apuntó respecto del hacer del narrador Poe en su cuento "La carta robada" con el que decidió abrir sus "Escritos" : "Desde un principio, se distinguirá en él un drama, de la narración que de él se hace y de las condiciones de esa narración".

(6) Toda aquella serie de posts sobre la relación de Freud con el cine y la película de Cronenberg se puede leer aquí: http://rumorosa.blogspot.com.ar/search/label/Un%20m%C3%A9todo%20peligroso

miércoles, 30 de enero de 2013


DEMASIADO AZUL

Este sábado 2 de febrero
en el cine del MALBA (1)
habrá otra oportunidad de ver en pantalla grande
 "TERCIOPELO AZUL",


la joya de David Lynch
en la que nos apoyamos en "Lacan con cine"
para razonar sobre el uso que le diera Lacan 
a cierto juego social:
el que planteaba cómo uno de tres presos podía ganar su libertad a través de la lógica (2)


 (video no disponible en la versión por mail)

  Para después de que la vean,
les propongo este disparador que
 podrán recorrer sin inconvenientes
aunque no conozcan el trabajo citado de Lacan ...

Imaginemos que Jeffrey, el protagonista, al conocer a Dorothy, la enigmática cantante interpretada por Isabella Rossellini, decidiera ir a ver a un psicoanalista.




A partir de lo que sucede en la película
podrían 
(subrayo el potencial, se trata sólo de un juego)
sucederse tres tiempos, 
distinguibles por su lógica y no por el reloj:

* a *

Primer tiempo, Jeffrey dice:

"Qué chica rara es Dorothy... ¿Qué le pasa?"

Y al fin deduce: "es medio masoquista".

(podría haber utilizado una categoría no "psi", por caso: "es la típica femme fatale del policial negro", y aún así seguiría en el mismo punto: lo que hace Jeffrey en este tiempo es "sacarle la ficha" a Dorothy) 



Por cierto, eso no impide que siga especulando sobre Dorothy. Así Jeffrey se encuentra preguntándose:"¿por qué yo no consigo entenderla?". Y entonces, por un instante, Jeffrey ve que algo no anda en él.


*b*

Segundo tiempo, ahora las cosas que dice Jeffrey pendulan entre dos vías:

"¿Qué quiere Dorothy de mí?"

y

"¿por qué no puedo 'sacarle la ficha'?".



"Pero para eso está el psicoanálisis, ¿no?: para ligar lo inconexo y llegar a entender", se dice Jeffrey, entregado a la causa de "razonando la gente se entiende".

Pleno tiempo para comprender...

 ***

Pero cada vez que está por concluir el asunto (3),
la trabajosa red que ha venido tejiendo se revela insuficiente para garantizar la comprensión...

Y encima el psicoanalista le corta las entrevistas obstaculizándole la recomposición del tejido...

Algo se le escapa una y otra vez.
Y paradójicamente, por escapársele, cada vez es más presente.
Hay una prisa que flota en el aire. 


*c*

Tercer tiempo. Jeffrey se encuentra diciendo algo que alguna vez le escuchó a su novia Sandy (esa rubia que parece ser la contracara de "la mujer fatal")


"Ok, es cierto: Frank es un monstruo, Dorothy me inquieta con sus actitudes... ¿Pero qué es esto que en mí se agita y me tiene aquí bailando?"

Y otra vez, por cierto, Jeffrey quiere "sacarle la ficha" al asunto,
pero se siente un débil mental:
la inteligencia no tiene respuesta.
Esta agujereada.
Y ya no comanda la partida.

Momento de concluir
En ese agujero de la inteligencia
Jeffrey acaso juegue su apuesta: psicoanalizarse.

Parafraseando a Sandy en el final de la película:
qué mundo tan extraño...psicoanalizarse no es para inteligentes.

(este disaparador no pretende explicar la película de Lynch
sino sostenerse en algunos de sus elementos 
para hacer resonar los planteos de Lacan)


Lic Guillermo Cabado




 
(1) Este sábado 2/2 a las 24hs en Figueroa Alcorta 3415

(2) Referencia a "El tiempo lógico y el aserto de certidumbre anticipada", Escritos I, pag 187. Tres tiempos lógicos: instante de ver, tiempo de comprender, momento de concluir, en el que el pasaje del segundo al tercero es motorizado por la función de la prisa (la cual en este comentario está pensada no sin la vinculación con el objeto a que Lacan propone casi 30 años después, el 16-1-73 en su seminario XX, cuando produce un juego homofónico en el que resuena en francés acto, prisa y ateo)

(3) Quise escribir "sujeto" para mantener el equívoco entre "asunto o materia sobre la que se habla o se escribe", segunda acepción en el diccionario de la Real Academia Española y "persona innominada", tercera acepción en el mismo diccionario para "sujeto". Pero me pareció que podía volver engorroso el hilo central del argumento.




miércoles, 9 de enero de 2013


9 de enero

UN DÍA COMO HOY, 
HACE 50 AÑOS, 
LACAN INVENTABA SU OBJETO a  


"Y bien, a partir de ese 9 de enero de 1963... se acabó".
(Jean Allouch, "Invención del objeto a")

"... esto es a.
Se los doy a ustedes como una hostia".
(Jacques Lacan, 9 de enero de 1963)



Era la séptima reunión del seminario sobre la angustia.                                                                                    Lacan la había vuelto a emprender con su viejo y querido esquema óptico. En particular ese asunto del calce entre las flores y el cuello del jarrón del que algo había deslizado en "Observación sobre el informe de Daniel Lagache...". Aunque el acento ahora estaba puesto en el agujero y su borde: hay agujeros que se colman y hay agujeros que no, irreductibles (los unos y los otros difieren en su borde).



Si bien ya en el seminario VIII la cuestión de las flores que calzan a favor de la completud narcisista había sido puesta en jaque. La vía: problematizar el objeto del que se trata en la experiencia del psicoanálisis. Así, por ejemplo, después de una escapadita a Italia vino entusiasmado con un cuadro que había descubierto al costado de un ascensor en una galería de arte, pintado por un tal Zucchi



A la reunión siguiente trajo otro dato: parece ser que, con posterioridad, el hermano de Zucchi, pintor también, habría agregado al cuadro ese curioso ramillete que vela el falo de Eros sorprendido por Psyche, quien en su mano derecha sostiene un instrumento cortante. El objeto representable, el velo, el falo, el fi mayúscula y el fi minúscula negativizado, el agalma, el amor parcial de objeto de Karl Abraham...

Pero esto que Lacan estaba haciendo ahora con esas famosas flores de su esquema era muy otra cosa. 

Ya había dedicado varias reuniones del seminario IX a los objetos topológicos. Y no sin aquello es que ese día propuso en el esquema óptico un cambio notable: en el dispositivo las flores habían sido reemplazadas por el cross-cap. 



Y en él propone un corte (un corte que retomará tres años después en su seminario sobre la lógica del fantasma, el 16/11/66)


(disculpen por favor el trazo del corte...es toda la precisión que pude arrancarle al Paint)

Y el corte gana la escena. Con él mostrará cómo se desprende una cinta de Möebius, que quedará "adjunta a i'(a)"... de modo tal que "todo el florero se convierte en una banda de Moebius, puesto que una hormiga que se pasea en el exterior entra sin ninguna dificultad en el interior".



Es en ese instante que iniciando un pasamanos entre su auditorio, sorprende con una suerte de comunión improvisada, mientras dice esto que Jean Allouch ubica como parte de un pasaje al acto de Lacan: 


"La parte residual, hela aquí. La construí para ustedes, la hago circular. Tiene su pequeño interés porque, déjenme decirles, esto es a. Se los doy a ustedes como una hostia, pues a continuación ustedes se servirán de ella; a minúscula está hecho así".

A quien guste, podré envíarle a vuelta de correo el texto de aquella clase de Lacan. Pero mientras tanto los invito a leer el artículo de Jean Allouch, "La invención del objeto a", permitiéndome una sugerencia: al momento de sus puntuaciones sobre la modificación que produce Lacan en la concepción que Freud tenía sobre el duelo, pónganlas a jugar con la película "Cerezos en flor" de Döris Dorrie.


A sabiendas de que en esta efemérides algo excede al consenso... 
felices 50 años, objeto a 
(tratándose de él, la demasía no podrá estar de más)

Clic en el cross-cap para acceder al valioso artículo de Jean Allouch:





Lic Guillermo Cabado


NOTA: El artículo en cuestión fue publicado originalmente en la revista mexicana "Me cayó el veinte".
Para el envío de la clase del 9/1/63, en la versión establecida por Ricardo Rodríguez Ponte para circulación interna de la EFBA, escribir a cpn_centro@yahoo.com.ar