domingo, 10 de junio de 2012




Un hombre ingresa enfurecido al consultorio.

Alguien se le ha querido colar en la fila.

Le comenta a su analista: "decí que yo soy educado, porque de lo contrario..."

El analista piensa: "este hombre es un típico neurótico obsesivo".




¿Qué relación podría haber entre ese diálogo este cuadro pintado por Holbein en la corte de Enrique VIII, hace cinco siglos atrás?. 


El próximo sábado 16 de junio 
a las 10hs 
en DAIN USINA CULTURAL
 intentaremos desplegarlo...



"PINTA LACAN" 
2do encuentro

"UNA TRAMPA EN LA CORTE DE ENRIQUE VIII"


 Trabajaremos con una performance que realizara
 en la galería de arte Objeto a en el 2010
y una viñeta clínica.
Mientras tanto, los invito a entrar en el clima de la corte
a través del ojo de Hans Holbein...


(Holbein pintando a Enrique VIII y Catalina de Aragón, según la serie de TV "Los Tudors")



Informes e inscripción en:
 info@dainusinacultural.com.ar

Coordinación: 
Lic Guillermo Cabado 



jueves, 7 de junio de 2012



Entrañable.
Entrañable.
Y otra vez, entrañable.

En el justo punto donde el teatro se vuelve una experiencia como no hay otra.

"NADA DEL AMOR ME PRODUCE ENVIDIA"

Los domingos a las 20.30hs en "La carpintería"



(video sólo accesible a través del blog y no en mail)

domingo, 3 de junio de 2012




2 - Desarrollos para el grupo de analistas en formación
del Centro Dos

- 2 -

DE TIM BURTON A ALEJANDRA PIZARNIK

(¿HAY CINE o TEATRO PARA CHICOS?)





Nro. uno de la serie


¿QUÉ ES UN NIÑO?

(¿y qué es un Garrahan?)






Contextúo:
Esta fue una serie en 9 entregas, 
desarrollada originariamente entre agosto y octubre de 2005,
contemporánea al conflicto gremial que mantuvo el personal del 
Hospital de Niños "Dr. Garrahan" en Buenos Aires. 

Por lo demás, el tiempo ha pasado para el rey de corazones.

Ya no se lo liga a Xuxa, 

pero mantiene una banca en el Senado de la Nación.





(equipo infantil de cricket de Twyford School, fotografiado por Lewis Carroll en el año 1859)



"... pero ya el hecho de nombrarlo

y de conjeturar su circunstancia

lo hace ficción del arte y no criatura viviente

de las que andan por la tierra"

("El otro tigre", Jorge L. Borges)



¿Es un adulto bajito?


Ríos de tinta en las últimas décadas. Luces echadas en diversos ángulos sobre la niñez. Una planta lumínica montada con antropólogos, pedagogos, sociólogos, psicólogos, médicos, filósofos y santos. Y poetas. Tal vez antes del siglo XVIII nadie hubiese podido cantar "niño, deja ya de joder con la pelota". Es que recién por entonces, acaso tras las primeras piedras arrojadas por Rousseau y su Emilio, la cultura occidental parió al "niño" como un sujeto diferente al adulto. Apenas tres siglos hace que existe la infancia entre nosotros. Lo cual no autoriza a concluir que antes los bebés naciesen con bigotes.


¿Es un tierno estado de la naturaleza humana?


Tal vez alcance el párrafo anterior para afirmar que "niño" no es más que una convención cultural. La niñez no es algo natural: bien podría existir el ser humano y no existir la infancia. Es que ser niño no es una cuestión biológica: medir entre tantos y tantos centímetros, tener dientes de leche, no haber cumplido más de x años. No se nace niño. Se nace, a secas. Y desde el minuto cero ya se ha sido niño para la Cultura y sus pre-textos.


"Quien sabe Alicia, este país..." (breve escala en Serú Girán)


En estos días bastaría escuchar la utilización que se hace del término "niño" en algunas argumentaciones sobre el conflicto del Hospital Garrahan para concluir que cuando se dice niño no se dice niño sino niño. Ya lo enseñaba cierto cuento (¿los cuentos que no enseñan son para chicos?): hubo una vez un rey de corazones que le dijo a su pueblo que iba a gobernar tanto para los niños como para los niños. Preocupado porque se le entendiese agregó, mientras jugaba al golf (que es como el cricket pero parecido): "tanto para los ricos con tristeza como para los pobres con hambre". Muchos de sus doble-votantes de entonces al ver, en pleno 2005, lo del Garrahan, se siguen preocupando por la niñez. Ternura. Pura.


* * * * *

Más tarde o más temprano, la palabra "niño" nunca alcanza para nombrar eso que uno pretende nombrar. Chin plun.

Continuará en la próxima entrega




















Guillermo Cabado



EN DAIN
USINA CULTURAL

(clic botón derecho mouse 
+ clic en "ver imagen" 
+ clic sobre imagen que se abre)



viernes, 1 de junio de 2012



ENTUSIASMO A BORDO

(a partir de un muy interesante trabajo de Michel Sauval publicado en la revista de psicoanálisis "ACHERONTA")





Hace algunas semanas atrás compartía con los amigos de la red PBA lo que no eran más que algunas líneas proyectadas a partir de aquella idea de "adjudicarse la ayuda del muerto" que Lacan producía en contrapunto con el juego del bridge en "Dirección de la cura" y que retomaría en su seminario tres años después cuando se estaba planteando la cuestión del deseo de analista en relación con la clásica imagen de "la apatía del psicoanalista". En esas líneas propuse entre otros hilos a seguir desarrollando los planteos de Jean Allouch en su "Erótica del duelo en tiempos de la muerte seca", incluyendo su discusión con el Freud de "Duelo y melancolía". 


 


Hoy me encontré con un muy interesante artículo de Michel Sauval en "Acheronta". De él extraje tan sólo este pasaje, ojalá resulte una invitación a leer el trabajo completo (los subrayados son míos):

"La contradicción de JAM (Jacques Alain Miller), resaltada por esta coincidencia temporal, entre la urgencia del "retorno a Lacan" planteado en el primer capítulo (sesión del 12 de noviembre 2008) y la vigencia de la convocatoria al PIPOL 4 , es decir, la insistencia en la necesidad de alinear a los psicoanalistas en el servicio de las demandas de la "reinserción social" y las exigencias del "circuito de la comunicación común", podría reducirse a la crítica que habitualmente se le hace a JAM de poner huevos en varias canastas, de modo de poder funcionar como líder, tanto de los que "prefieran" la promoción de un psicoanálisis "aplicado" que se ajuste a los requisitos del mercado de la salud mental, como de los que prefieran las justas sobre la "pureza" del psicoanálisis en intensión, más afín a la pretendida especificidad de las instituciones "psicoanalíticas".
Pero seguir esa vía implicaría degradar el debate (y el problema) al nivel de la mera denuncia de la espuria o miseria de eventuales características personales, es decir, la vieja idea de un líder o amo "malo" cuyos discursos y acciones no tendrían más alcance que el de la búsqueda de un beneficio personal. Quizás JAM sea "malo", pero nunca leí ni escuché nada productivo de quienes agotan su pasión en la denuncia de esa "maldad". El principal problema que resulta de reducir las cosas a un mero oportunismo de JAM es suponer que podríamos estar exentos de ese problema, sea porque nuestra "pureza" estaría asegurada por otra vía, sea porque nuestra eventual "profesionalización" del psicoanálisis tendría otros recursos para saber esquivar los desvíos de la psicologización. Es decir, el problema se reduciría a estar en un barco u otro, a estar en el barco "correcto". Justamente, tal como lo señalaba al comienzo de esta intervención, yo no creo que haya muchos barcos. Podría decir que la principal enseñanza que he podido extraer de mis propias frustraciones con las instituciones "psicoanalíticas" es que, nos guste o no nos guste, en cierto sentido, estamos todos en el mismo barco.
El problema con lo que dice JAM, no es que ponga huevos en varias canastas sino, por el contrario, que organiza todas las canastas en torno a los mismos huevos".


Para leer el artículo completo en la revista digital "Acheronta": http://www.acheronta.org/acheronta27/sauval.htm#puro

Para visitar a la gente de red PBA: http://www.redpba.com.ar/



Guillermo Cabado





viernes, 25 de mayo de 2012



La serie "EN TERAPIA"





¿Qué es lo que hace que el va y viene de palabras entre dos pueda considerarse un psicoanálisis?.


¿El "encuadre"?...


¿Que si la paciente dice "tengo frío" el que se propone como analista le entregue o no una manta para abrigarse?. ¿Que le ofrezca pedirle un taxi cuando se está yendo o por el contrario se abstenga de ello?... (todos estos, hechos del primer capítulo con Marina, "la paciente de los lunes").


¿Que el que oferta una escucha analítica adhiera a planteos lacanianos o freudianos? (así, por caso, la convicción de Freud en "Dinámica de la transferencia" que es sostenida también por el personaje de Diego Peretti ante su antigua maestra psicoanalítica encarnada por Norma Aleandro: "la transferencia erótica es una resistencia al análisis").




Este sábado 26 por la noche, en canal 7, se podrá ver la secuencia de capítulos de esta segunda semana de emisión de la serie. Propongo ver el inicio de la misma (la entrevista con Marina, "la paciente de los lunes") poniéndola a dialogar con estos tres disparadores (los destaques son míos):


- 1 - 



Freud en el mismo escrito en el que plantea lo de la transferencia erótica, "Dinámica de la transferencia", al finalizar el artículo dice algo que podría entrar en fricción con todo su planteo previo donde la transferencia quedaba identificada a la repetición de clisés, si revisáramos la dimensión de ese "hacer actuales" (los resaltados son míos):

"no debe olvidarse que precisamente estos elementos nos prestan el inestimable servicio de hacer actuales y manifiestos los impulsos eróticos ocultos y olvidados de los enfermos, pues, en fin de cuentas nadie puede ser vencido in absentia o in effigie"


- 2 - 


Lacan en su seminario VIII se sirve de una famosa escena para orientarnos respecto de lo que hace que el va y viene de palabras entre dos, en una transferencia erótica, tenga alguna chance de resultar un psicoanálisis: la escena que sucede entre Sócrates y Alcibíades al final de "El banquete" de Platón. Les propongo pensar a Marina (interpretada por Julieta Cardinali), al menos en esta escena, como una Alcibíades moderna; luego preguntarnos qué hubiera sido operar como Sócrates en el lugar de Guillermo Montes (Diego Peretti). Decía Lacan en la reunión del 8/2/61 (los resaltados son míos):




"Que Sócrates haga el elogio de Agatón, es la respuesta a la de­man­da, no pa­­sa­da, sino presente, de Alcibíades. Cuando Sócrates hace el elogio de Agatón, da satisfacción a Alcibíades. Le da satisfacción por su acto actual de de­cla­­ra­ción pública, de puesta en el plano del Otro universal de lo que ha sucedido en­tre ellos tras los velos del pu­dor. La respuesta de Sócrates es ésta ― Tú puedes amar al que voy a ala­bar porque, alabándolo, sabré hacer pasar, yo, Sócrates, la ima­gen de ti el que a­ma (1), (...).

         Pero conviene no desconocer que aquí, Sócrates, justamente por­que él sabe, sus­­tituye algo a otra cosa. No es la belleza, ni la as­ce­sis, ni la identificación a Dios, lo que desea Alcibíades, sino ese objeto úni­co, ese algo que ha visto en Só­cra­tes, y del que Sócrates lo desvía, por­que Sócrates sabe que él no lo tiene.

         Pero Alcibíades, él, desea siempre la misma cosa. Lo él que bus­­ca en Agatón, no duden ustedes de ello, es ese mismo punto su­pre­mo donde el sujeto se abole en el fan­tasma, sus agálmata.

         Sócrates sustituye aquí su señuelo a lo que yo llamaré el señuelo de los dio­­­ses. Lo hace con total autenticidad, en la medida en que él sa­be lo que es, el amor. Y es justamente porque lo sabe, que está des­ti­na­do a engañarse en eso ― a sa­ber, a des­co­no­cer la función esencial del objeto al que se apunta constituido por el agal­ma."




[1] Aclaración de quien estableciera este texto para circulación interna, Ricardo Rodríguez Ponte: "de toi aimant" ― como propusimos en una clase anterior, así diferenciamos en­tre "aimant" {el que ama} y "amant" {amante}.



- 3 - 



Dos años después, producida la fuerte definición del significante como lo que representa a un sujeto ante otro significante (seminario IX) y precipitada la concepción de objeto a (seminario X), ya estarán dadas las condiciones para hacer la precisión del sujeto supuesto saber en lo que toca a la transferencia (y que nada tendrá que ver con suponer que "el analista sabe"). En ese camino cada vez quedarán más evidenciados los condicionales que hay que ponerle a aquella respuesta de Sócrates para que sirva como material para pensar la respuesta de un analista ante algo como lo que Marina le dirige a Montes (al fin y al cabo Sócrates le decía a Alcibíades "yo no lo tengo... pero hay alguien que sí"). Decía Lacan en la reunión del 9/1/63 algo que también propongo hacer resonar respecto de la posición de Montes (Peretti) (los resaltados son míos):

"... el límite de Freud fue (se lo vuelve a encontrar a través de todas sus observaciones) la no percepción de lo que había propiamente que analizar en la relación sincrónica del analizado con el analista, en lo que concierne a esta función del objeto parcial, veremos en ello (...) el resorte mismo de su fracaso, del fracaso de su intervención con Dora, con la mujer del caso de la homosexualidad femenina, ahí veremos sobre todo por qué Freud nos designa en la angustia de castración lo que él llama el límite del análisis, precisamente en la medida  en que, él, seguía siendo para su analizado, la sede, el lugar de ese objeto parcial"


En un próximo post trataré de comentar algunas cuestiones sobre estos tres pasajes.


Mientras tanto, aquí la primera entrevista con Marina, previa a la que verán este sábado...





Lic Guillermo Cabado






viernes, 18 de mayo de 2012


RINOCERONTE, 
UNA BELLEZA TERRIBLE 
Y AZUL HA NACIDO EN LISBOA


Algo sobre el video de Javier Téllez filmado en el ex hospital psiquiátrico de Lisboa
construido al modo de un panóptico.


(artículo redactado para Fanboy Cave)


CLIC EN LA IMAGEN 





Lic Guillermo Cabado